precio

Precio m² hormigón semipulido 2026

El precio del hormigón semipulido en España se sitúa entre 25 y 65 €/m², dependiendo del grosor de la solera, el nivel de acabado, los tratamientos superficiales y la ubicación de la obra. Es una de las opciones de pavimento más demandadas en locales comerciales, garajes, naves industriales y viviendas de estilo industrial o minimalista, ya que combina durabilidad y un aspecto estético limpio a un coste intermedio entre el hormigón fratasado y el hormigón pulido de alto brillo. Datos revisados en julio de 2026.

Precios orientativos a nivel estatal, revisados en julio de 2026. Los rangos recogen mano de obra, materiales y acabado superficial estándar, pero no incluyen demolición de pavimento existente, impermeabilizaciones especiales ni sistemas de calefacción radiante bajo solera. Para presupuestos ajustados a tu obra, consulta varios instaladores locales.

Suelo de hormigón semipulido en un espacio industrial con luz natural y acabado mate satinado
Foto de Jan van der Wolf en Pexels.

Precios por variante y tipo de aplicación

La tabla recoge rangos orientativos de mercado basados en precios habituales del sector en España (julio de 2026). El precio unitario incluye extendido, compactación, fratasado mecánico, tratamiento semipulido y sellador de mantenimiento básico.

Variante / UsoGrosor orientativoPrecio estimado (€/m²)
Solera semipulida residencial (interior)8–12 cm25–38 €/m²
Pavimento semipulido garaje/aparcamiento10–15 cm30–45 €/m²
Suelo semipulido local comercial10–12 cm35–50 €/m²
Nave industrial con alta resistencia15–20 cm38–55 €/m²
Hormigón semipulido con pigmentación10–12 cm40–65 €/m²
Rehabilitación / tratamiento sobre solera existente15–25 €/m²

Nota: la rehabilitación sobre solera existente aplica cuando el pavimento ya está ejecutado y solo se realiza el proceso de desbaste, semipulido y sellado, sin vertido de nueva capa.

Para trabajos que impliquen derribo de solera anterior, consulta nuestra guía de precio m² de derribo y desescombro.


Factores que afectan al precio

El coste final por metro cuadrado puede variar considerablemente según una serie de variables técnicas y logísticas. A continuación se desarrollan los principales.

Grosor y armado de la solera

El grosor de la solera es uno de los factores con mayor impacto en el precio del material. Una solera de 8 cm sin armar consume aproximadamente 0,2 m³ de hormigón por metro cuadrado; a 15 cm el consumo se eleva a 0,37 m³/m². A esto se añade, cuando el uso lo requiere, una malla electrosoldada (referencia ME 15×15 Ø5-5 B500T según norma UNE-EN 10080) o fibras de polipropileno dispersas en masa. El armado incrementa el precio entre 3 y 8 €/m² adicionales según la densidad de acero utilizada.

Para usos industriales o comerciales con tráfico de carretillas elevadoras, el CTE DB-SE establece criterios de cálculo estructural que pueden obligar a espesores de 15 cm o más con armado doble, lo que encarece la partida de manera significativa.

Calidad y tipo de hormigón

El hormigón semipulido habitual se ejecuta con hormigón de resistencia HA-25/B/20/IIa o HA-30 en entornos más exigentes. La diferencia de precio entre ambas resistencias es de aproximadamente 4–7 € por m³ a pie de obra según el mercado actual. Para exteriores o zonas expuestas a humedad, el uso de aditivos hidrófugos (como los de Sika o Mapei) añade entre 1,5 y 3 €/m² al coste total.

Proceso de semipulido: desbaste y sellado

El acabado semipulido no es un simple fratasado. Implica:

  1. Fratasado mecánico con helicóptero de disco durante el fraguado inicial.
  2. Desbaste en seco con amoladora de plato diamantado (granulometría entre 50 y 400) para regularizar la superficie y abrir ligeramente el árido.
  3. Aplicación de sellador o endurecedor superficial (silicato de litio, poliuretano o resina acrílica según especificación).

Cada paso requiere maquinaria especializada y mano de obra cualificada. El proceso completo puede añadir entre 8 y 18 €/m² sobre el coste de la solera bruta, y es precisamente esta fase la que distingue el semipulido del simple hormigón impreso o del fratasado de llaneta.

Pigmentación y efectos decorativos

La adición de pigmentos en masa (óxidos inorgánicos certificados) o la aplicación de tintes superficiales (acid stain, water stain) puede encarecer el acabado entre 5 y 15 €/m² según la gama cromática y el número de capas. Los colores oscuros y personalizados suelen tener sobrecostes mayores que los tonos naturales del hormigón. Mapei y Sika disponen de fichas técnicas públicas con dosificaciones orientativas (generalmente entre 0,5 y 3% en peso del cemento para pigmentos en masa).

Superficie y geometría

En proyectos superiores a 300–500 m² es habitual obtener descuentos de escala en mano de obra del 10–15% por parte de las empresas especializadas, ya que la amortización de maquinaria (fratasadora, pulidora planetaria) se diluye sobre mayor superficie. Por el contrario, espacios con muchos pilares, esquinas interiores, pasos de instalaciones o juntas de dilatación complejas encarecen la ejecución por la dificultad de maniobra.

Accesibilidad y zona geográfica

Las diferencias de coste de mano de obra entre comunidades autónomas pueden superar el 20–25% entre la franja más cara (Madrid, Cataluña, País Vasco) y las más económicas. La dificultad de acceso —obras sin ascensor, sótanos, locales en calles estrechas— también repercute en el precio por los costes logísticos de transporte del hormigón y la maquinaria.


DIY vs profesional

El hormigón semipulido no es un acabado asequible para el bricolaje doméstico convencional. El proceso de desbaste y semipulido exige pulidoras planetarias de disco diamantado (en alquiler desde 150–250 €/día), aspiración industrial para el polvo de sílice (obligatoria por razones de salud laboral) y un conocimiento preciso del punto de fraguado para aplicar el fratasado mecánico.

Dicho esto, existe un escenario DIY parcialmente viable: tratar una solera ya vertida y endurecida contratando solo la maquinaria en alquiler y ejecutando uno mismo el desbaste y sellado. Este enfoque puede reducir el coste entre un 30–40% sobre el precio de contratación completa, pero requiere dedicar varios días de trabajo, protección respiratoria adecuada (FFP3, según normativa de exposición a sílice cristalina) y asumir el riesgo de un acabado desigual.

Para obra nueva —vertido de solera, curado, fratasado mecánico y semipulido integrado—, se recomienda contratar a una empresa especializada en pavimentos de hormigón. Los errores en el fraguado o en el proceso de desbaste son irreversibles sin demoler y verter de nuevo, lo que puede suponer un sobrecoste muy superior al ahorro inicial.

Si tu proyecto implica encofrado de forjado o encofrado de muros previo al vertido de la solera, estas fases sí requieren profesional en todo caso.


Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre hormigón semipulido y concreto pulido?

El concreto pulido pasa por un proceso de lijado progresivo con discos de hasta granulometría 1.500–3.000, consiguiendo una superficie de alto brillo similar al mármol. El hormigón semipulido se detiene en granulometrías intermedias (400–800), obteniendo un acabado mate satinado que deja visible la textura del árido sin llegar al espejo. El semipulido es más económico (unos 10–20 €/m² menos) y ofrece mayor adherencia antideslizante, lo que lo hace más adecuado para garajes y zonas húmedas. Puedes ver cómo se comparan estos acabados continuos con el microcemento, que replica el aspecto del hormigón pulido sobre casi cualquier soporte.

¿Cuánto dura un suelo de hormigón semipulido?

Con un mantenimiento básico —limpieza con fregona y reaplicación de sellador cada 3–5 años—, un pavimento de hormigón semipulido correctamente ejecutado puede superar los 30 años sin necesidad de sustitución. La clave está en la calidad del hormigón base (resistencia mínima HA-25), el curado adecuado (mínimo 7 días antes del desbaste) y la aplicación de un sellador de silicato de litio o poliuretano que proteja la superficie de la absorción de aceites y agua.

¿Es necesario aplicar juntas de dilatación?

Sí. Las juntas de dilatación son obligatorias para controlar la fisuración por retracción del hormigón. La práctica habitual consiste en ejecutar juntas cada 25–36 m² en soleras interiores, siguiendo un patrón cuadrangular o según la geometría del local. En superficies expuestas al sol o a cambios térmicos importantes, la distancia entre juntas se reduce. La norma UNE-EN 13670 y el CTE DB-SE recogen criterios de ejecución. Ignorar las juntas es la causa más frecuente de fisuras en pavimentos de hormigón.

¿Se puede instalar hormigón semipulido sobre solera existente?

En algunos casos sí: si la solera existente tiene suficiente resistencia, está saneada y su planeidad no supera ±5 mm/3 m lineal, es posible realizar un tratamiento de semipulido directamente sobre ella (desbaste, regularización y sellado), ahorrando el coste del nuevo vertido. Si hay grietas estructurales, humedad ascendente o desniveles importantes, se recomienda demoler y verter una nueva solera. El coste de la rehabilitación oscila entre 15 y 25 €/m², frente a los 25–65 €/m² de obra nueva completa.

¿Qué mantenimiento requiere el hormigón semipulido?

El mantenimiento es sencillo pero periódico. La limpieza diaria se hace con fregona de microfibra húmeda y detergente neutro (pH 6–8); los productos ácidos dañan el sellador. Cada año conviene aplicar un mantenedor acrílico o cera específica para hormigón (disponible en catálogos de Sika o Mapei) para preservar el brillo satinado. Cada 3–5 años se recomienda una pasada de desbaste fino (grano 400) y reaplicación del sellador. Con este ciclo, el pavimento mantiene su aspecto original durante décadas sin intervenciones costosas.

¿Cuánto tiempo se tarda en ejecutar una solera semipulida?

Para una superficie de 100 m² en condiciones normales, el plazo orientativo es: 1 día para el vertido y fratasado mecánico, 7 días de curado antes del desbaste, y 1–2 días para el proceso de semipulido y aplicación del sellador. El local no debe recibir tráfico de uso durante al menos 24–48 horas tras el sellado final. En proyectos de mayor superficie o con pigmentación personalizada, los plazos se amplían proporcionalmente.


Fuentes y metodología

Los rangos de precio de esta guía son orientativos de mercado, elaborados a partir de precios habituales del sector de la construcción en España a julio de 2026. No proceden de una estadística oficial ni de una base de datos en tiempo real. Se recomienda solicitar varios presupuestos a empresas locales antes de tomar cualquier decisión.